Lunes 05 de junio: día mundial del Medio Ambiente

Imagen tomada de: www.noticiasambientales.com.ar - edición Macías Gómez & Asociados

El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente. En la larga y tortuosa evolución de la raza humana en este planeta se ha llegado a una etapa en que, gracias a la rápida aceleración de la ciencia y la tecnología, el hombre ha adquirido el poder de transformar, de innumerables maneras y en una escala sin precedentes, cuanto lo rodea.

La Asamblea General de Naciones Unidas, consciente de la importancia del Medio Ambiente en el bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero, designó el 5 de junio como el  Día Mundial del Medio Ambiente. La celebración de este día es una oportunidad para resaltar la importancia y la responsabilidad de las empresas y las personas naturales en cuanto a la conservación y preservación del Medio Ambiente. 

Desde que esta jornada comenzara a celebrarse en 1972, los ciudadanos de todo el planeta han organizado eventos relacionados con campañas de limpieza de vecindarios, actividades de reforestación y acciones que hacen frente a los delitos contra la fauna y flora silvestres. 

«Conectar a las personas con la naturaleza»

El Día Mundial del Medio Ambiente, es el evento anual más importante para promover la acción en favor de la portección y preservación del medio ambiente. El país anfitrión de este año, CANADÁ, ha elegido el tema que será el eje de las celebraciones en todo el planeta.

El tema de este año nos invita a reflexionar sobre nuestro lugar en la naturaleza y nuestra dependencia estrecha. Nos plantea el reto de descubrir vías divertidas e interesantes de experimentar y valorar esta relación esencial.

El valor de la naturaleza

En las últimas décadas, los avances científicos, junto con el aumento de los problemas ambientales —como el calentamiento de la Tierra—, nos están ayudando a entender las formas innumerables en que los sistemas naturales sostienen nuestra prosperidad y bienestar.

Por ejemplo, los océanos, bosques y suelos del planeta actúan a modo de enormes reservas de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano; los agricultores y pescadores aprovechan los recursos naturales de la superficie terrestre y submarina para suministrarnos alimentos; y los científicos desarrollan medicamentos a partir del material genético derivado de los millones de especies que componen la impresionante diversidad biológica de la Tierra.

Miles de habitantes de las zonas rurales de todo el mundo pasan su jornada diaria «en conexión con la naturaleza» y son plenamente conscientes de que dependen del suministro de agua natural y de que la naturaleza les provea de su modo de subsistencia gracias a la fertilidad del suelo. Estas personas son quienes sufren primero las amenazas que los ecosistemas afrontan, ya se trate de la contaminación, del cambio climático o de la sobreexplotación.

Por lo general, es difícil asignar un valor monetario a los dones de la naturaleza. Como ocurre con el aire limpio, no solemos apreciarlos hasta que pasan a ser un bien escaso. No obstante, los economistas están desarrollando maneras de medir el valor multimillonario de los denominados «servicios de los ecosistemas», que abarcan desde la actividad de los insectos que polinizan los árboles frutales de los huertos californianos, hasta los beneficios espirituales, para la salud o en términos de ocio que aporta hacer senderismo por un valle del Himalaya.

La naturaleza de cerca

La conexión con la naturaleza se puede establecer con los cinco sentidos: No se limite a contemplar ese hermoso lago, ¡zambúllase en él! Haga una excursión nocturna y déjese guiar por el oído y el olfato.

Esta conexión también puede producirse en las ciudades, donde los parques desempeñan la función de pulmón verde y centro de la diversidad biológica. ¿Por qué no contribuir a reverdecer el entorno urbano colocando plantas en su calle o en un espacio abandonado, o instalando una jardinera en la ventana? Anímese a escarbar con una pala o levante una losa y compruebe qué criaturas viven debajo.

Independientemente de dónde se encuentre, puede comprometerse a recoger basura o seguir el ejemplo de los ciudadanos de Bombay, en la India, y organizar un evento multitudinario para la limpieza de la playa.

Su actividad no tiene por qué verse restringida a la jornada del 5 de junio. El PNUMA, por ejemplo, planea empezar ya mismo a poner a prueba los conocimientos de los ciudadanos y fomentar su aprecio por un medio ambiente saludable a través de concursos y cuestionarios en línea. Además, pondrá a disposición de los usuarios una gran variedad de ideas con el ánimo de ayudarles a celebrar este día.

Fuente: www.worldenvironmentday.global