Decreto sobre Línea Negra

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El Gobierno anterior, mediante el Decreto 1500 del 6 de agosto de 2018, redefinió el  “territorio ancestral de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta, expresado en el sistema de espacios sagrados de la 'Línea Negra', como ámbito tradicional, de especial protección, valor espiritual, cultural y ambiental, conforme los principios y fundamentos de la Ley de Origen y la Ley 21 de 1991"

Las normas vigentes anteriores a la expedición de este Decreto (Resolución 000002 de 1973 del Ministerio de Gobierno modif. Resol. 837 de 1995 del Ministerio del Interior), establecían una demarcación simbólica y radial a través de hitos periféricos que conformaban la “Línea Negra” del territorio indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta, en función de tres efectos específicos: (i) La delimitación tradicional del territorio indígena y la protección de la diversidad cultural, (ii) el acceso a sitios de pagamento y (iii) la protección a los derechos de posesión y dominio de terceros adquiridos conforme a las normas vigentes.

Teniendo en consideración las disposiciones previstas en la Ley 21 de 1991, por medio del cual se incorporó el Convenio 169 de 1989, y otras disposiciones como la Ley 165 de 1994, así como la cosmovisión propia y documentada de los pueblos indígenas Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo, la jurisprudencia reconoció la armonía de los preceptos constitucionales con el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural de la población indígena. Igualmente se refirió al pluralismo jurídico, en el marco del cual se acepta la existencia y eficacia del sistema normativo indígena. La jurisprudencia acogió adicionalmente la solicitud de los pueblos para ampliar y complementar la Línea Negra, precisando además que el compromiso del Estado frente a la Línea Negra no se limitaba a la protección de algunos sitios en su interior, sino a la totalidad del territorio incorporado.

Bajo ese enfoque, el ámbito de aplicación del nuevo Decreto es claro en señalar que abarca el territorio tradicional y ancestral de los cuatro pueblos indígenas, expresados en la Línea Negra, sin perjuicio de los derechos adquiridos por los terceros y otras comunidades conforme a la Constitución y a la ley. Si bien el Decreto expedido no trae el principio que aparecía en el borrador inicial, sobre coexistencia de regímenes jurídicos, el artículo 6 se mantuvo igual, al señalar que puede haber “confluencia” de regímenes jurídicos, lo cual refleja los pronunciamientos que ya se veían en la jurisprudencia, y cuyo alcance es mucho más amplio que la normatividad inicial, cuyos efectos se limitaban a los aspectos señalados atrás. Esto además se refuerza con la aplicación de principios tales como el de libre determinación, autonomía y gobierno propio, y el de interpretación cultural.

El derecho de acceso establecido en la nueva norma es igualmente más amplio. Por una parte, se aplica a los “espacios sagrados”, los cuales están señalados en 348 puntos del Decreto. Además incluye referencias a las medidas preventivas, pedagógicas y de divulgación necesarias para asegurar la integridad, cuidado, protección, preservación y conservación de los espacios sagrados. En caso de que el derecho de acceso no se garantice, las autoridades indígenas podrán solicitar la elaboración de acuerdos o protocolos al Ministerio del Interior, en coordinación con la entidad territorial.

Autor:  Eduardo Junguito